FUKUSHIMA. ULTIMA HORA 31 MARZO 2011

Publicado en por noticias-alternativas.redacción

Japón
estudia ampliar el perímetro de seguridad por la radiactividad

El OIEA recomienda la evacuación de la localidad de Iitate, situado a 40
kilómetros de Fukushima

Japón estudia ampliar

el perímetro de Fukushima tras detectarse

altosniveles de radiactividad a 40 kilómetros

El OIEA recomienda evacuar a los 7.000 habitantes de Itate.

- La extensión de
otros 20 kilómetros del área de seguridad afectaría a 130.000 personas.

- Tokio
ordena nuevas medidas en todas las centrales de forma urgente

AGENCIAS | Tokio  30/03/2011

Casi tres semanas después de que un potente terremoto y un tsunami desencadenaran la peor
crisis nuclear que ha vivido el mundo desde Chernóbil (Ucrania, 1986), las
perspectivas de estabilizar la situación en la central de Fukushima parecen muy
lejanas.

El OIEA ha recomendado la evacuación de la localidad de Iitate, de
7.000 habitantes, situado a 40 kilómetros de la planta, donde se han detectado
altos niveles de radiactividad, pese a superar el perímetro establecido hasta
ahora de 20 kilómetros de seguridad.

"Una primera apreciación indica que ha sido
sobrepasado uno de los criterios del OIEA", ha señalado Denis Flory, subdirector
de Seguridad Nuclear de esta oficina de la ONU.

El Gobierno japonés ha admitido
que está estudiando la conveniencia de ampliar el área para proteger a los
ciudadanos que puedan verse afectados, lo que supondría unos 130.000 habitantes
más que se sumarían a los 70.000 ya desplazados.

Visita a los afectados. El emperador Akihito y su esposa
Michiko conversan con una pareja en un centro para evacuados en Tokio. Se trata
de la primera vez desde el terremoto del pasado 11 de marzo en el que matrimonio
imperial visita a los afectados.- ASAHI SHIMBUN
(EFE)

  • 130.000 personas viven en una zona a 20 o 30 kilómetros de la
    planta

El hallazgo además de yodo radiactivo en el mar cerca de la planta, que
supera en 3.355 veces los niveles permitidos por las autoridades, la máxima
medición hasta ahora, añade presión a los esfuerzos de los trabajadores que
luchan por extraer el agua altamente radiactiva que inunda parte de las unidades
1, 2 y 3.

En un intento por evitar que se repita una crisis similar,

el Gobierno japonés, en alerta máxima, ha ordenado a todas las
operadoras de centrales nucleares del país la puesta en marcha inmediata de
nuevas medidas de seguridad.

Estos pasos, que han de ser completados en un mes, incluyen preparar un
sistema alternativo de energía en caso de fallo del principal, disponer de
camiones de bomberos con mangueras preparadas para intervenir en cualquier
momento y asegurar el mantenimiento de los sistemas de refrigeración tanto de
reactores como de piscinas de residuos, informa Reuters, precisamente los puntos
que han fallado en Fuskushima.

Las empresas deberán además revisar sus manuales
de operaciones y preparar al personal de acuerdo con las nuevas reglas. Las
medidas, que serán desarrolladas por la agencia de seguridad del Ministerio de
Economía, Comercio e Industria, no requerirán que se detenga el funcionamiento
de las plantas.

"Son los pasos mínimos que se nos ocurre en estos momentos que deben hacerse
inmediatamente", ha dicho el ministro, Banri Kaieda, en conferencia de prensa.
"No deberíamos esperar a que se prepare una revisión completa -algo a fondo que
tomaría mucho tiempo-.

Debemos hacer lo que se pueda si es algo viable y
necesario", ha añadido. El Gobierno, muy criticado por su gestión de la crisis
de Fukushima, ha sugerido que habría que clausurar toda la central, incluidos
los reactores 5 y 6, que se han logrado desconectar de forma segura.

"Creo que
está muy claro desde el punto de vista de la sociedad", ha opinado el portavoz
gubernamental, Yukio Edano.

Poco antes, la operadora de Fukushima, Tokyo Electric Power
(Tepco),
había afirmado que será inevitable el desmantelamiento de los
cuatro reactores dañados, pero que consultaría a la población local si mantener
en funcionamiento los reactores 5 y 6 y la cercana Fukushima 2.

Edano también ha reconocido que el Ejecutivo baraja "todo tipo de soluciones"
ante la crisis, entre ellas recubrir las instalaciones de los reactores dañados
con un material especial para limitar las emisiones radiactivas.

Fuentes
gubernamentales han explicado a Kyodo que se planea rociar una resina soluble al
agua sobre las ruinas de Fukushima, a través de un vehículo controlado a
distancia.

Esta resina fijaría las sustancias radiactivas sobre los escombros,
causados por las explosiones tras el tsunami, y evitaría que se dispersaran por
el viento.

La medida, que se empezará a probar mañana, es temporal y tiene por
objetivo reducir el riesgo para los trabajadores que tratan de enfriar los
reactores.

El OIEA ve "muy seria" la situación

El director del OIEA, Yukiya Amano, ha reconocido esta tarde que la situación
en el complejo nuclear sigue siendo muy preocupante pese a los continuos
esfuerzos emprendidos por las autoridades para contener las fugas.

"La situación
sigue siendo muy seria y se están aumentando los esfuerzos para superar la
crisis", ha indicado Amano en una rueda de prensa.

El máximo responsable de la
agencia de Naciones Unidas, de nacionalidad japonesa, ha afirmado que los
equipos que trabajan en la central de Fukushma se han enfrentado en los últimos
días a nuevas dificultades pero que, no obstante, han logrado progresos.

Amano
ha anunciado además la celebración del 20 al 24 de junio en Viena de una
conferencia ministerial sobre seguridad nuclear de la que se esperan extraer
nuevas conclusiones tras la experiencia de Fukushima.

El portavoz del Gobierno ha advertido que pasará aún tiempo hasta que las
decenas de miles de residentes de la zona evacuados, algunos de los cuales

han recibido hoy una rara visita de los emperadores, puedan
volver a sus hogares.

Pese a los mensajes tranquilizadores de las autoridades
sobre los niveles de radiación detectados hasta ahora, las noticias que se
conocen cada día siguen reflejando el riesgo de fugas.

Al hallazgo de plutonio el lunes en el suelo del complejo
atómico, se añade la detección de yodo con altos niveles de radiación, 3.355
veces por encima del límite autorizado, en muestras de agua de mar tomadas ayer
a 330 metros al sur de un desagüe cercano a los reactores 1 a 4 de la
central.

El director general adjunto de la Agencia de Seguridad
Nuclear nipona
, Hidehiko Nishiyama, ha restado importancia a esta
contaminación.

"El yodo 131 tiene una vida media de ocho días, por lo que para
cuando pueda llegar a la gente ya estará considerablemente degradado", ha
afirmado.

La pesca en la zona ya había sido prohibida, y los habitantes a 20
kilómetros a la redonda de la central evacuados.

Las muestras tomadas ayer en el mar revelaron un fuerte incremento del
isótopo 131 del yodo -al que se atribuye la alta incidencia del cáncer de
tiroides en niños tras el accidente de Chernóbil-, respecto al fin de semana,
cuando llegaron a ser 1.850 veces superiores a lo normal.

Esta concentración tan
alta y a esta distancia de la planta accidentada sugiere que la radiación
proveniente de los núcleos de los reactores, donde las barras de combustible se
han fundido parcialmente, sigue filtrándose al océano Pacífico.

Sin embargo, el
portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear asegura que no se conoce la causa
exacta de la alta concentración de yodo. Según Nishiyama, la radiación que se ha
filtrado de la central ha fluido "de alguna manera" hasta el mar.

A 50 metros al norte de la central, cerca de los reactores 5 y 6, el nivel de
yodo radiactivo detectado ayer era 1.262 veces superior a los estándares
legales, también el registro más alto hasta ese momento, informa Efe.

Tareas de drenaje

En paralelo, la presencia de agua contaminada en varias zonas de la central
dificulta el trabajo de los operarios que intentan reactivar el suministro
eléctrico y el sistema de refrigeración, dañados por el seísmo, y supone un
riesgo por la posibilidad de que acabe en el mar.

Tepco trata de drenar el agua
que inunda los sótanos de las salas de turbinas de los reactores 1, 2 y 3 y los
túneles adyacentes.

Parte de este líquido proviene de la bombeada en días
anteriores para tratar de enfriar los reactores, que sale con altos niveles de
radiación -1.000 milisievert, cuatro veces el límite admitido para los
trabajadores de los equipos de emergencia-.

La empresa cree que otra parte, la
hallada en las cercanías del reactor 1, es agua de mar de las propias olas del
tsunami, según Kyodo, aunque han descartado verterla directamente al mar.

Los operarios han bombeado el líquido desde los sótanos de las salas de
turbinas a los condensadores de turbinas, pero se encuentran ahora el problema
de que estos depósitos están también llenos, por lo que ahora se estudia la
forma de vaciarlos moviendo el agua a otros tanques.

Una de las medidas
estudiadas por Tepco y el Gobierno es evacuar el agua radiactiva a un buque.

Mientras los responsables japoneses intentan retirar el agua contaminada, hoy
han llegado a Tokio los tres expertos nucleares de la estatal francesa Areva , uno
de los mayores grupos de energía atómica del mundo, que se sumarán a otros dos
que ya están en Japón y a un sexto del Consejo de la Energía Atómica para
asistir en estas tareas. Junto a ellos ha viajado la consejera delegada de la
compañía, Anne Lauvergeon.

Está previsto, además, que el presidente francés,

Nicolas Sarkozy, haga mañana jueves una breve visita a Tokio
durante la que se reunirá con el primer ministro nipón, Naoto Kan, para abordar
la posibilidad de ampliar la ayuda gala en la actual crisis nuclear.

El presidente de EE UU, Barack Obama, ha conversado telefónicamente con el
primer ministro japonés esta madrugada (hora española) para conocer
personalmente el desarrollo de las labores de refrigeración de la central.

Obama
ha prometido asistencia a largo plazo a Japón para hacer frente a la crisis
nuclear y las consecuencias del terremoto y el tsunami del día 11, cuyo último
balance de víctimas se sitúa en 11.232 muertos y 16.361 desaparecidos, informa
Efe.


El presidente de Tepco, hospitalizado

Masataka Shimizu, presidente de la empresa que opera la planta nuclear de
Fukushima, Tokyo Electric Power (Tepco), ha sido hospitalizado en Tokio a causa
de una elevada presión arterial, informan hoy los medios de comunicación
japoneses.

Shimizu apenas ha aparecido públicamente desde que se desató la
crisis en la central, lo que ha llevado a que se rumoreara con un posible
suicidio.

El ejecutivo fue hospitalizado ayer a causa de mareos y de una presión
arterial alta, según la agencia japonesa Kyodo. Con anterioridad, Tepco había
informado de que su presidente se había sentido mal desde el día 16, aunque
seguía al tanto de la crisis.

El presidente de la junta directiva, Tsunehisa Katsumata, ya se había hecho
cargo temporalmente de dirigir las tareas para controlar la situación en la
planta de Fukushima. Katsumata se ha disculpado hoy por "la ansiedad, la
preocupación y los problemas" causados a la gente "por las explosiones en los
edificios de los reactores y la liberación de materiales radiactivos", y ha
asegurado que Shimizu no tardará mucho en volver al trabajo y retomar la
dirección de los trabajos ante la crisis.

El presidente de Tepco ha aparecido raramente en público desde el día 13, dos
días después del seísmo y un día después de que se divulgase la gravedad de la
situación de la central nuclear, que abastecía de electricidad a gran parte de
la zona metropolitana de Tokio.

EL PAÍS

Japón, en estado de máxima alerta por la crisis de la central nuclear

El primer ministro reconoce que la situación en la planta es "impredecible"

JOSE REINOSO (ENVIADO ESPECIAL) - Tokio - 30/03/2011

Más de dos semanas después de que un potente terremoto y un tsunami desencadenaran la peor crisis nuclear que ha vivido el mundo desde Chernóbil (Ucrania, 1986), las perspectivas para estabilizar la situación en la central de Fukushima parecen muy lejanas.

El lunes pasado, fue detectado plutonio en muestras tomadas en el suelo del complejo atómico, en un giro que forzó ayer al primer ministro Naoto Kan a reconocer en el Parlamento que la situación en la planta continuaba siendo "impredecible".

Kan dijo que el Gobierno está en estado de "máxima alerta".

  • 130.000 personas viven en una zona a 20 o 30 kilómetros de la planta

Algunos diputados criticaron al primer ministro por su gestión de la crisis y por no ampliar la zona de exclusión alrededor de la central más allá de los 20 kilómetros obligatorios.

Kan afirmó que estaba consultando sobre la necesidad de esta medida, que forzaría a evacuar a las 130.000 personas que viven entre 20 y 30 kilómetros de la planta.

El viernes de la semana pasada, las autoridades instaron a los residentes en esta franja a que se fueran de forma voluntaria, debido a la dificultad de enviarles suministros. Un total de 70.000 personas tuvieron que dejar sus hogares cuando se fijó la zona de exclusión inicial.

La presión ha aumentado después de que el Ministerio de Ciencia de Japón y la organización ecologista Greenpeace dijeran el lunes pasado que han identificado radiación elevada a 40 kilómetros de la planta. Greenpeace ha pedido que se amplíe la zona de exclusión más allá de los 20 kilómetros oficiales.

Estados Unidos ha recomendado a sus ciudadanos que vivían a menos de 80 kilómetros que abandonen la zona o no salgan al exterior.

La Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial de Japón aseguró que, aunque las cantidades de plutonio encontradas no suponen un riesgo para la salud, el descubrimiento significa que el mecanismo de contención del reactor se ha roto.

El hallazgo de plutonio -supuestamente procedente del reactor número 3 de los seis que tiene la central- y la alta radiactividad encontrada en gran cantidad de agua en un túnel subterráneo junto al reactor 2, que se cree que procede de la vasija que contiene las barras de combustible o del sistema de conducciones, suponen un fuerte contratiempo para los equipos de emergencia que luchan para controlar la planta tras los graves daños sufridos como consecuencia del terremoto y el tsunami del pasado 11 de marzo.

Los técnicos están batallando para restablecer el suministro eléctrico y volver a poner en marcha los equipos de refrigeración. Pero el Gobierno recordó ayer de nuevo que la prioridad sigue siendo inyectar agua en los reactores para evitar que las barras de combustible queden expuestas totalmente al aire, ya que en este caso se calentarían rápidamente, se fundirían y se produciría una fuga masiva de radiactividad.

Fukushima se encuentra 240 kilómetros al norte de Tokio.

"Tenemos que evitar que las barras de combustible se sigan calentando y se sequen", dijo Yukio Edano, portavoz del Ejecutivo en una rueda de prensa televisada. "Tenemos que dar prioridad a la inyección de agua".

Los técnicos que trabajan en Fukushima han desafiado la radiactividad para regar mediante potentes bombas los reactores, en los que se cree que las barras se han fundido parcialmente. Pero el lanzamiento de toneladas de agua ha creado otro problema.

El agua, tras ser vertida sobre los reactores, sale con altos niveles de radiación -1.000 milisievert, cuatro veces el límite admitido para los trabajadores de los equipos de emergencia-, y se ha acumulado en los sótanos de las salas de turbinas que conectan tres de los reactores y ha llenado los túneles adyacentes. Estos se encuentran a unos 60 metros del mar.

El problema es qué hacer con el líquido, que amenaza con desbordarse y acabar en el océano.

Francia ha enviado a seis expertos para ayudar en la resolución de la crisis; cinco de la compañía Areva y otro del Consejo de la Energía Atómica. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, tiene previsto llegar mañana a Japón, procedente de China, y entrevistarse con Naoto Kan.

La crisis va para largo. "El tiempo que va a llevar mitigar este accidente no se mide en días o semanas, se mide en meses o quizás incluso en años", dijo el lunes Robert Peter Gale, uno de los mayores especialistas en cáncer, inmunología y radiación, que formó parte del equipo médico que trató a los afectados de Chernóbil.

Según algunos expertos, la falta de información y los datos contradictorios hacen difícil comprender lo que ocurre en Fukushima, que parece haber pasado de una fase de amenaza de fusión del núcleo de los reactores a otra en la cual es primordial la gestión de las fugas de radiactividad.

El Gobierno afirmó ayer que en el futuro podría nacionalizar Tokyo Electric Power (Tepco), la compañía que gestiona Fukushima 1.

La radiación frente a la costa de Fukushima se dispara

Japón asegura que se dispersará rápidamente pero el OIEA recomienda ampliar la zona de evacuación

DAVID BRUNAT Corresponsal en Pekín 30/03/2011 22:20

Vista aérea de las unidades dañadas de la central nuclear de Fukushima Daiichi, operada por Tepco. EFE

Vista aérea de las unidades dañadas de la central nuclear de Fukushima Daiichi, operada por Tepco. EFE

Casi tres semanas después del tsunami, siguen apareciendo nuevos récords y alarmas enFukushima.

Los últimos análisis revelaron hoy que el nivel de yodo radiactivo en el mar cercano a la central nuclear supera 3.355 veces el límite de seguridad, lo que supone la concentración más alta hasta el momento, según informó la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón (ASNJ).

Las muestras fueron tomadas el martes 330 metros al sur de una salida de agua próxima a los reactores 1 a 4, lo que significa que la tan temida filtración al océano del líquido altamente tóxico que inunda la planta nuclear es una realidad.

La filtración del agua contaminada al océano dispara los niveles de yodo-131

Aún así, el vicepresidente de ASNJ, Hideshiko Nishiyama, insistió un día más en que no hay peligro: "Por supuesto que la medición es más alta, tenemos que estar atentos y prevenir cualquier nuevo escape al mar, pero esa cifra [3.355] sigue siendo de cuatro dígitos [en referencia al anterior récord de 1.850 veces el límite] y, tal como dije en su momento, hay un perímetro de seguridad de 20 kilómetros y no hay pesca en la costa", exclamó. "La gente no bebe agua del mar, y con los niveles actuales el material radiactivo se disipará rápidamente", añadió Nishiyama.

El yodo-131 fue la causa del alto índice de cáncer de tiroides tras el desastre de Chernóbil, ya que las partículas radiactivas se filtraron en el suelo y pasaron a la leche a través del ganado.

Miles de jóvenes en Ucrania y países vecinos sufrieron la enfermedad. Por eso, a pesar de la llamada a la calma, Tepco, la empresa propietaria de la planta, seguía hoy empleando todos sus esfuerzos en evitar que el agua contaminada siga fluyendo hacia el mar. El origen preciso del exagerado nivel de radiactividad sigue siendo una incógnita.

Tantos disgustos obligaron hoy a hospitalizar al presidente de Tepco, Masataka Shimizu, quien se ha mantenido fuera de los focos desde que comenzó la crisis. Shimizu, de 66 años, presentaba una presión arterial elevada y fuertes mareos, aunque ya sufría malestar físico desde el día 16. Según la compañía, siguió al frente de la emergencia hasta su ingreso en el hospital.

Soluciones de urgencia

El presidente de Tepco es ingresado con presión arterial elevada

Tepco y el Gobierno japonés contemplan "todas las alternativas" para estabilizar la central nuclear, después de tres semanas de absoluto descontrol.

Para detener la emisión de partículas gaseosas, se estudia la posibilidad de extender una tela especial sobre la planta, una solución que sólo sería temporal.

Para el agua estancada en los reactores, podría usarse un carguero estacionado en la costa, aunque luego habría que decidir qué hacer con ese líquido letal.

La última alternativa sería utilizar sarcófagos de hormigón y acero como en Chernóbil.

La primera medida se aplicará hoy, y consiste en rociar con una resina soluble el agua que inunda Fukushima para que las partículas radiactivas se queden fijas y no pongan en peligro a los operarios. Japón ordenó hoy con carácter inmediato que sus 55 reactores atómicos incorporen sistemas de refrigeración y suministro eléctrico alternativos para casos de emergencia.

Ayuda de Francia

Hoy echarán resina soluble al agua de la central para fijar las partículas radiactivas

Mientras, ha llegado a Tokio un equipo de expertos franceses encabezado por Anne Lauvergeon, la consejera delegada de Areva, el fabricante estatal de reactores nucleares y uno de los gigantes del sector. El presidente Nicolas Sarkozy acudirá hoy a Tokio en una visita relámpago.

Por su parte, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) se mostró hoy partidario de que la zona de evacuación en torno a la central se extienda al pueblo de Iitate, de 7.000 habitantes, situado a 40 kilómetros de la planta y donde se ha detectado el doble del nivel de radiactividad permitido por los criterios del OIEA.

El organismo urgió a Tokio a prestar la máxima atención a Iitate y recomendó a los habitantes encerrarse en sus casas.

El pueblo está situado al doble de distancia de la actual zona de exclusión de 20 kilómetros.

Los emperadores visitan a los desplazados

Vestidos más informalmente que de costumbre y en tonos oscuros, los ancianos emperadores de Japón, Akihito y Michiko, visitaron hoy en Tokio a familias desplazadas por el seísmo y el tsunami que asolaron la costa noreste del país el pasado 11 de marzo.

El emperador, de 77 años, y la emperatriz, de 76, hablaron con algunos de los 300 evacuados de las provincias de Fukushima, Miyagi e Iwate que han buscado refugio temporal en el centro Tokyo Budokan. Akihito y Michiko ya realizaron visitas similares a los afectados por los terremotos de Kobe en 1995 y Niigata en 2004. Sin embargo, este desastre ha sido el primero por el que Akihito se ha dirigido a la nación en un discurso televisado.

El plutonio, más peligroso que el cesio y el yodo

Es una de las sustancias más tóxicas para el ser humano. Tras un escape o accidente radiactivo, y cuando se inhala o se ingiere (no penetra la piel), sus pequeñas partículas se irradian a través de los pulmones, huesos u otros órganos importantes y, con el tiempo, pueden causar cáncer

AGENCIAS - Madrid - 29/03/2011

El plutonio, que ha sido detectado en las inmediaciones de la central nuclear japonesa d Fukushima, es un material altamente tóxico y mucho más peligroso para la salud que los isótopos radiactivos del yodo y el cesio encontrados hasta ahora.

El reactor 3 de Fukushima:

Es el único de los seis reactores de la planta que utiliza una mezcla de plutonio y uranio convencional conocida como MOX, lo que lo convierte en el más peligroso y preocupante para las autoridades niponas, dentro de la central, dañada por el terremoto de intensidad 9 en la escala de Richter y el tsunami del pasado 11 de marzo.

Durante el seísmo, el sistema de refrigeración falló y el reactor sufrió una explosión por combustión de hidrógeno, sin fuga radiactiva, el 14 de marzo. Desde entonces, se han sucedido múltiples incidentes ante las dificultades para conseguir su refrigeración. Las barras de combustible atómico ya usado, que permanecen al aire, son altamente radiactivas.

Efectos del plutonio en la salud:

El plutonio es una de las sustancias más tóxicas para el ser humano y la exposición más peligrosa para la salud se produce como resultado de un escape o accidente radiactivo. En ese caso, y cuando se inhala o se ingiere, ya que el plutonio no penetra la piel, sus pequeñas partículas se irradian a través de los pulmones, huesos u otros órganos importantes y, con el tiempo, pueden causar cáncer. Afecta además al sistema inmunitario y provoca esterilidad, e inhalado o ingerido en cantidades considerables ocasiona el envenenamiento agudo por radiación y la muerte.

Efectos del plutonio en el medio ambiente: En el medio ambiente, por ser un elemento metálico y pesado, el plutonio contamina el suelo a través de la "lluvia radiactiva" tras un escape o vertido. Asimismo, puede entrar en las aguas superficiales y su movimiento lento y hacia abajo termina alcanzando las aguas subterráneas. El plutonio, concretamente el PU-239, tiene un periodo de semidesintegración de 24.100 años y "sólo al cabo de 20 periodos de semidesintegración (482.000 años) se puede decir que será inofensivo para el medio ambiente", según el grupo de ecologistas Científicos y Técnicos por un Futuro No Nuclear.

Definición y características del plutonio: Es una de las sustancias más tóxicas para el ser humano. Es un elemento metálico radiactivo que se emplea en reactores y armas nucleares. Se encuentran cantidades menores en las minas de uranio, pero sobre todo se preparan en los reactores nucleares. Es un metal plateado que se vuelve amarillo con la oxidación causada por la exposición al aire. Debido a su radiactividad desprende calor. Tanto el plutonio como el uranio son elementos metálicos muy pesados y radiactivos, pero la diferencia es que el plutonio no se encuentra en la naturaleza, debe ser producido artificialmente en reactores mediante reacciones nucleares.

Historia de la utilización del plutonio: Los isótopos del plutonio fueron estudiados en 1940 por el químico estadounidense Glenn Theodore Seaborg y se utilizaron por vez primera en la década de 1940, con fines bélicos. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, se inició el desarrollo de los reactores nucleares y sus combustibles como fuentes útiles de producción de energía eléctrica. El reactor de Shippingport, en Pensilvania, EEUU, fue el primero que en 1958 comenzó a producir la energía a través de los isótopos de plutonio y a partir de este momento su uso se extendió rápidamente.

Del plutonio se conocen 15 isótopos (formas atómicas de un mismo elemento) diferentes, pero el principal es el plutonio-239, que, combinado con oxígeno, se utiliza normalmente como material combustible en los reactores nucleares.

Uranio:

Se emplea comúnmente en los reactores nucleares, debido a que contiene isótopos fértiles y fisibles. Suele utilizarse en forma de óxido de uranio UO2.

Estado de los reactores de Fukushima

Bajar los niveles radiactivos del agua dentro del reactor número 2, la prioridad para los trabajadores de la central nuclear. - Cuatro de los seis reactores siguen en una situación "inestable"

AGENCIAS  30/03/2011

La situación en la central nuclear de Fukushima sigue siendo de alto riesgo, después de más de dos semanas de que un terremoto de magnitud 9 y un tsunami arrasara el norte de Japón.

Los ingenieros japoneses que trabajan en la central nuclear tienen como prioridad evitar que el riesgo de radiactividad se propague, especialmente desde el reactor número 2, que emite más de 1.000 milisievert a la hora desde su base en la que se aloja el agua contaminada y el condensador de su turbina, según ha informado la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO), propietaria de la central.

Esta cantidad es superior en 100.000 veces a los límites permitidos, según ha confirmado la misma empresa. Tres de los seis reactores de Fukushima Daichi (central I) se mantienen en estado grave. Esta es la situación en la que se encuentra, uno a uno:

  • Fukushima Daichi (central I)

Reactor número 1:

 

Se encuentra a nivel 5, es decir, "en estado grave", según la Escala Internacional de Eventos Nucleares (INES). El reto inmediato para los trabajadores es bombear el agua contaminada alojada en la base hasta el condensador de su turbina.

 

El trabajo comenzó hace cuatro días y todavía no ha finalizado. Las mediciones de radiactividad exceden 10.000 veces los límites habituales, según ha informado la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO), propietaria de la central.

 

El pasado 12 de marzo, un día después del terremoto y del tsunami que asoló Japón, este reactor hizo explosión.

 

La estructura de contención no se vió dañada pero sí el edificio, la estructura de hormigón que lo protege del exterior, que quedó "seriamente dañada". Si los técnicos consiguen recuperar la electricidad en este motor será posible reestablecer el sistema de refrigeración.

 

Reactor número 2: Es el más afectado y el que se encuentra en una situación de más riesgo radiactivo.

Emite más de 1.000 milisievert a la hora desde su base en la que se aloja el agua contaminada y en el condensador de su turbina, según ha informado la compañía eléctrica TEPCO, propietaria de la central.

 

Al igual que el número 1, está en "estado grave", a nivel 5 según la Escala Internacional de Eventos Nucleares (INES).

El sistema para bombear el agua hasta el condensador de la turbina es el mismo que en el reactor número 1, pero la incapacidad de los trabajadores ha hecho que la compañía asegure que sea necesario "buscar alternativas" al actual sistema de drenaje.

 

El jefe del Gabinete japonés, Yukio Edano, ha informado de que los altos niveles de radiactividad detectados podrían deberse a una fusión parcial de sus barras de combustible. Serán necesarios varios meses para conseguir estabilizar la situación en este reactor, según los expertos consultados por la agencia Reuters.

 

Reactor número 3: Es uno de los más peligrosos de los seis reactores, ya que el núcleo contiene en su interior plutonio, en vez de uranio, un metal más peligroso en riesgo de fuga. Hoy se ha conocido que en varios puntos de la planta se ha encontrado plutonio.

 

Se encuentra a nivel 5 y comparte los mismos problemas que el reactor número 1 y 2. Las autoridades japonesas han advertido por primera vez que los ciudadanos que vivan en un radio de 20 kilómetros no vuelvan a sus casas hasta nueva orden.

 

Reactor 4: Se encuentra a nivel tres, "riesgo alto" en la Escala Internacional de Eventos Nucleares (INES). La integridad del edificio se vió afectada por la explosión que sufrió. Hay que reestablecer la electricidad para que los operarios puedan trabajar. La inyección de agua de mar para la refrigeración se mantiene.

 

Reactor 5 y 6: Se mantienen seguros y sin daños en la vasija ni en la estructura del edificio, en el que se abrió un resquicio para evitar la explosión por hidrógeno.

 

Fukushima Daiini (central II)

Sus cuatro reactores se detuvieron automáticamente a raíz del terremoto y siguen operativos. El sistema de refrigeración alimentado por electricidad está en funcionamiento, lo que no hace necesario usar el sistema de refrigeración secundario ni la inyección de agua de mar.


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