La acampada que a nadie importa

Publicado en por noticias-alternativas.redacción

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31/05/2011 - DAVID MARTÍN

La acampada que a nadie importa

  • El problema podría estar perpetuándose en el sur de Madrid

La acampada de Sol atrajo la atención sobre un minúsculo campamento situado en la madrileña cuesta de Moyano. Allí un grupo de afectados por una estafa inmobiliaria resiste y lucha por dar visibilidad a un drama que afecta a más de 15.000 personas.

En la madrileña cuesta de Moyano ya no hay sólo libros y paseantes. También hay un grupo de acampados olvidados, parapetados en un rincón junto al que los ciudadanos pasan de largo, echando algunos un rápido vistazo a una serie de pancartas reivindicativas que narran un largo calvario que dura 14 años.

Los integrantes de esta acampada, a sólo 15 minutos andando de la de Sol, de la que fueron precursores, nunca sobrepasan en 20 el número de manifestantes. De este modo se aseguran que de que la masificación no se convierta en un problema ni en motivo de disputa con las autoridades.

De hecho los acampados de Moyano nunca han tenido problemas con la Policía. Incluso agradecen la presencia de los agentes durante la noche, ya que siempre hay policías circulando por la zona velando para que todo esté en orden.

Tampoco parecen tener problemas con los libreros. Al fin y al cabo la cuesta en sí está libre. Sólo permanece cerrado con pancartas un pequeño parque aledaño que no estorba a caminante alguno. Quizás esta discrección, tan alejada del barullo de Sol, ha contribuido a que sus reivindicaciones no hayan sido escuchadas, pese a que son 15.000 los afectados por un drama inmobiliario.

Cooperativas

Estas miles de personas decidieron apostar por una cooperativa de viviendas para conseguir un hogar, adelantaron entre 50.000 y 70.000 euros a una gestora, se aseguraron una hipoteca en diversas cajas y bancos previo paso por una aseguradora y hoy, muchos años después, siguen viviendo en casa de sus padres o de alquiler perdiendo cada día dinero por algo que compraron y jamás se les entregó.

El presidente de la Asociación de Cooperativistas Afectados del Sureste de Madrid (ACAS), Ángel Alberto Montero, denuncia que su drama sigue reproduciéndose a día de hoy. Todavía hay muchas gestoras de cooperativas que piden dinero por adelantado y no ejecutan las obras prometidas, pero muchas de sus víctimas aún no lo saben y siguen pagando.

Quienes sí son conscientes de la situación son la mayoría de los integrantes de ACAS, que confiaron en la gestora Ofigevi. José Luis Pastor, padre de uno de los afectados, conoce bien a esta gestora. Está en Moyano, en el interior del campamento, contribuyendo a reunir firmas de apoyo de la ciudadanía. Su hijo es uno de tantos jóvenes que quisieron fundar un hogar y adelantaron dinero. 

Como tantos otros cooperativistas, el hijo de Pastor contrató a la aseguradora HCC Europe, con cuyas pólizas pretendían certificar que el dinero que ponían sobre la mesa se destinaría a la construcción de sus viviendas. Con esta “seguridad” acudieron a cajas y bancos como CCM, Banco Gallego o Caja España, obtuvieron una hipoteca para la compra de los solares y esperaron.

Mes a mes pagaban las cuotas que les correspondían, al principio sin desconfiar. Luego se percataron de que en Ahijones, Berrocales, Cerros y Cañaveral, lugares destinados a la construcción de las viviendas, todo estaba desierto. Sin máquinas, material de obra, personal y, por supuesto, sin edificio alguno recortándose en el horizonte.

Asambleas

Fue entonces cuando comenzaron las asambleas y las manifestaciones. Primero con unos pocos participantes. Luego con cada vez más afectados sumándose a la lucha.

Carolina Jiménez fue una de las últimas personas en fiarse de Ofigevi. Empezó a movilizarse en 2009,  y desde entonces ha participado en los actos que se han puesto en marcha para llamar la atención de la sociedad sobre su problema, incluyendo la acampada en Moyano, en la cual los afectados participantes se van turnando para dormir y recoger firmas. Actividad esta última fundamental en la vida de un campamento que no destaca entre la mole de la urbe.

Pero tanto Jiménez como Pastor coinciden en que nadie les ha prestado especial atención pese a llevar 31 días sobre el terreno (muchos más días que el movimiento 15M en Sol), protestando de forma pacífica y discreta. Ellos mantienen la esperanza, aunque han conseguido ejercer mucha menos presión que su cercana acampada hermana.

Pastor recuerda que durante la campaña pasaron por allí los ‘populares’ Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón, así como el socialista Jaime Lissavetzky. Se interesaron por su problema pero, al desarrollarse el debate de la comunidad de Madrid, fue el coordinador general de IU-CM, Gregorio Gordo, quien sacó a relucir el tema.

Desde entonces sólo hay silencio, incluido el mediático, pues su historia sólo ha tenido eco después de que un representante de ACAS apareciese en la acampada de Sol y pidiese apoyo a los manifestantes ante el aplauso generalizado.

Pero nuevamente ahí quedó todo. Los afectados pagan intereses por el dinero que han perdido e incluso, en casos particulares, se ven acosados por Hacienda, que les solicita la devolución del dinero previamente desgravado en las declaraciones por la adquisición de una vivienda. Vivienda que no llegaron a tener nunca, razón que esgrime el fisco para solicitar la devolución del dinero… sin considerar las circunstancias de las víctimas.

Rota la ilusión de los más de 15.000 afectados éstos sólo piden que se les indemnice, se les dé la casa prometida o que los poderes públicos les faciliten la adquisición de una vivienda.

Eso y que el funcionamiento de las gestoras de cooperativas y de las aseguradoras sea regulado. Porque, como insiste el presidente de ACAS, Ángel Alberto Montero, siguen existiendo gestoras que funcionan de forma poco clara.

¿Y qué hay de la otra parte de la historia? ¿Qué ocurre con Ofigevi y con la asegura HCC Europe? Los afectados combinan su lucha en la calle con la lucha en los tribunales contra Ofigevi y otras gestoras que no han cumplido con sus compromisos. En el caso concreto de Ofigevi, José Luis Pastor explica que el proceso está en fase de instrucción. Pero nadie ha visto todavía su dinero, pese a que esta gestora recibió 48 millones de euros como anticipo a lo largo de los años.

En cuanto a la aseguradora HCC Europe, otro gran pilar del drama, según los afectados “no ha reconocido el siniestro” generado por la gestora. Las víctimas sostienen incluso que anuló las pólizas de los asegurados al percatarse de lo que estaba ocurriendo.

Ante semejante acusación nos pusimos en contacto con la aseguradora, algo que nos agradecieron… Pero recibimos las mismas respuestas que los cooperativistas. Ninguna.

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