Rajoy, el "hombre que no tiene nada que decir", según The Economist

Publicado en por noticias-alternativas.redacción

Rajoy, el "hombre que no tiene nada que decir", según The Economist

 

Las aguas bajan aún más revueltas en la arena política española desde el anuncio de las elecciones anticipadas. Rodríguez Zapatero se retira, Rubalcaba recorta distancias con la oposición pero no las suficientes y Rajoy se perfila como ganador sin haber dicho esta boca es mía.

 

En este escenario dibujado por The Economist, la prestigiosa publicación se pregunta si "hay alguien que quiera gobernar este país".

 

 

De cara a la más que probable victoria de Mariano Rajoy en las urnas el próximo 20 de noviembre, al líder popular se le plantea un importante "dilema".

 

 "Para ganar votos debe parecer moderado, pero para ganarse el respeto de los mercados y de Bruselas debe parecer severo", indica, y "por el momento, los votos son lo que cuenta".

 

Quizá por eso, el presidente del PP es el "hombre que no tiene nada que decir", como reza el pie de foto del artículo. Pero de seguir así se arriesga a encontrarse en sólo cuatro meses con un gobierno en minoría y con poco peso económico, señala The Economist, y continúa con su reprimenda.

Que muestre sus cartas

En favor del candidato popular señala que ofrece reformas, que es justo lo que la economía española necesita en vista de datos como el de crecimiento del PIB o el del paro.

 

Sin embargo, se cuestiona cuáles son sus planes, después de que Rajoy haya anunciado que quiere austeridad sin dolor, algo que "distorsiona la credibilidad".

 

En este sentido, incide en que si está en contra de llevar a cabo más recortes sociales y también de subir impuestos, la reducción de déficit va a ser una tarea difícil.

 

En este punto, el artículo refleja también la contradicción que representa afirmar que van a trabajar para lograr una economía saneada mientras que las comunidades autónomas de signo popular ponen pegas a la devolución a la Administración central de las liquidaciones negativas correspondientes a los años 2008 y 2009.

 

La publicación no olvida que hay gobiernos regionales que han puesto en marcha medidas eficaces, como la reducción del gasto o las reducción de competencias, pero considera que a pesar de esto "los problemas se amontonan por todas partes".

 

Para finalizar, la publicación recomienda a Rajoy que sea más claro con sus planes y que no rechace del todo los avances realizados por el Gobierno socialistas en materia presupuestaria y de contención del déficit.

 

"En privado, algunos en el PP admiten que Salgado ha hecho un buen comienzo.

 

Es hora de que su líder demuestre cómo pretende seguirla".

 

El presidente del PP, Mariano Rajoy, vuelve a hablar de sus planes si llega a la presidencia del Gobierno y vuelve a repetirse, es decir, no hay nada nuevo bajo el sol.

 

El líder popular no habla de las reformas y los recortes que solicita el Banco Central Europeo (BCE), aunque sí que promete que cumplirá con el objetivo de déficit prometido a Europa.

 

¿Qué ofrece Rajoy a los mercados?

 

Sigue sin mencionar recortes ni grandes reformas

 

  • Asegura que no subirá impuestos ni recortará el Estado del Bienestar
  • Su plan de auteridad pasa por reducir un "sinfín" de organismos públicos
  • Pondrá techo de gasto a las CCAA y bajará 5 puntos sociedades a las pymes

 

 

En una entrevista concedida a Europa Press, Rajoy asegura que para crear un clima de confianza "lo primero" que tiene que producirse es "un cambio de Gobierno", nombrar un Ejecutivo con personas de "la mayor competencia posible" y presentar un plan económico en las Cortes. "Eso va a dar seguridad, certidumbre de cara al futuro", ha enfatizado.

 

El presidente del PP advierte que ha llegado el momento de los "gobernantes de cuajo", con un "liderazgo claro", "determinación y coraje" para afrontar la crisis, que "fije objetivos y los cumpla" y que cree un "equipo competente" que ofrezca confianza.

 

De esta forma, Rajoy ha adelantado que prevé "dar la vuelta a la situación" en un "tiempo razonable", aunque cree que poner una fecha es "insensato" y "frívolo".

 

No obstante, recuerda: "en el año 1998, dos años después de llegar al Gobierno, ya cumplíamos todos los requisitos para entrar en el euro y después se empezó a crear empleo de una manera importante".

 

En este contexto, ha querido dejar claro que la "certidumbre" no se genera por un decreto que apruebe un gobierno, sino con un Ejecutivo "que no improvise" y haga las reformas necesarias.

Cumplir con el déficit

La primera medida será contar con un Presupuesto cuyo "objetivo prioritario" consistirá en "cumplir los objetivos de déficit público" con los que se ha comprometido España. "Yo asumo el compromiso del Gobierno de España" de cumplir con la UE.

 

Según explicó, "lo ideal" sería tener aprobado el Presupuesto el 31 de diciembre, pero "desgraciadamente no va a ser así". "No hay tiempo material para hacerlo", exclamó y argumentó que "ahí hay un tiempo muerto que no ayuda".

 

 "Lo ideal hubiera sido aprobar los Presupuestos antes", recalcó.

 

Sin embargo, tratará de contar con un Presupuesto "a la mayor brevedad posible" para que España "vuelva a ser un país fiable". Por ello, Rajoy prevé que su Gobierno lo tenga antes de marzo para poder aprobado en las Cortes en el primer trimestre del año.

Techo de gasto a las administraciones

Junto con este paso imprescindible, contar con un Presupuesto, Rajoy se ha marcado inicialmente "tres prioridades y un objetivo". Este último es "crecer y crear empleo para los próximos cuatro años".

 

Para ello, pondrá en marcha de manera inmediata un "plan de choque" que incluye "tres prioridades": la primera, controlar el déficit público, de forma que España no gaste más dinero del que tiene.

 

Para ello, modificará la Ley de Estabilidad Presupuestaria y pondrá "techo de gasto a todas las administraciones, que no podrán sobrepasar".

Menos impuestos para las pymes

Acompañando a esa medida de estricto control de las cuentas públicas, Mariano Rajoy tiene previsto impulsar una Ley de Emprendedores, que facilite la creación de empleo.

 

Su meta consiste en lanzar "un mensaje claro, contundente y entendible a los emprendedores, a las pymes y a los trabajadores autónomos".

 

El dirigente popular está convencido de que "sin ellos, la salida de la crisis será muy difícil". Según ha precisado, esa norma "tendrá su parte fiscal" e incluirá una reducción del impuesto de sociedades para pymes en cinco puntos.

 

Además, irá acompañada de una "importante simplificación administrativa, de reducción de cargas burocráticas" y de la puesta en práctica de la "unidad de mercado". Normas todas ellas que "sirvan para hacerle la vida más fácil a los emprendedores".

 

La tercera será una Ley de Transparencia de las Administraciones Públicas para que los ciudadanos tengan "un conocimiento absoluto de en qué se gasta su dinero, qué contratos se hace o cuáles son los procedimientos de adjudicación".

No recortará el estado de binestar

El líder del PP ha querido dejar claro que quiere cumplir con su objetivo de reducir el déficit público sin subir impuestos y sin tocar aspectos sensibles del Estado del Bienestar como sanidad, educación o pensiones.

 

"Yo, en este momento, no tengo previsto subir ningún impuesto", ha dicho, para añadir que si hay actividad económica y España empieza a crecer y a crear empleo, se recaudará más dinero y "eso servirá para reducir el déficit público".

 

En este sentido, ha explicado que "lo sensato" es "combinar" el aumento de los ingresos con la reducción de los gastos.

 

Por ello, llevará a cabo una reducción del "gasto corriente y el gasto superfluo", reducirá "un sinfín" de organismos públicos "sin utilidad", hará una reordenación de la administración, eliminará muchas duplicidades y hará una oferta de empleo público "bien estudiada" para tener un Estado "fuerte", pero que no sea "inmensamente costoso".

 

"Se trata -ha proseguido- de manejar el dinero público como lo manejaría un buen padre o una buena madre de familia".

Ante la posibilidad de que la crisis pueda obligar a tocar aspectos sensibles del Estado del Bienestar como está ocurriendo en Cataluña, Rajoy ha afirmado rotundo que no tiene "el deseo de hacerlo".

 

"Si crecemos y aumentamos los ingresos, las cosas cambiarán", ha reiterado, tras recordar que España ya vivió una situación parecida en 1996.

 

En este punto, ha puesto como ejemplo que durante el Gobierno popular, había un pensionista por cada seis nuevos cotizantes a la Seguridad Social, mientras que ahora, "con el PSOE, por cada tres pensionistas que se incorporaban, sólo había un cotizante".

 

"Si hay gente que trabaja y cotiza, podemos mejorar las pensiones y si hay empleo, habrá más ingresos para Sanidad y Educación", ha apuntado.

Vivienda y bancos

No desvela cuál será su propuesta en materia de vivienda para acabar con el stock, pero sí pide a los bancos que saquen al mercado las viviendas a un precio que se puedan vender.

Rajoy ha añadido la necesidad de "trabajar a fondo" la reestructuración del sistema financiero, apostar de forma "clara" por la educación, trabajar en la "unidad de mercado" y en una política energética que tenga en cuenta los costes de las energía.

En materia de reforma laboral, apuesta por "mayor flexibilidad en las relaciones laborales, hacer convenios de empresas y un contrato que fomente la contratación indefinida y fije una indemnización razonable".

 

También ha dejado clara su intención de mantener como está el Salario Mínimo Interprofesional y asegura que la subida del salario de los funcionarios dependerá del crecimiento económico y la creación de empleo.

 

A fecha de hoy ve "difícil" bajar las tarifas eléctricas, pero se marca como objetivo bajar el coste de la energía y cortar la escalada del déficit tarifario.

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