El periodista que cobra por tuitear

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El periodista que cobra por tuitear

Por: Cristina F. Pereda 

Periodista independiente en la Casa Blanca. Bio: 5 años en Moscú, 5 años en televisión, 5 años en Wall Street; Corresponsal en el extranjero, inversor privado. 53 países y sumando".

Es la carta de presentación de Paul Brandus en Twitter. Es el periodista detrás de @WestWingReport, una enigmática cuenta con todo lo que necesitas saber de la actualidad de la Casa Blanca y el Capitolio. Es además una de las más populares en Washington y una publicación que puede estar dándonos muchas pistas sobre el futuro de la profesión.

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Uno de los anuncios que financian el trabajo de Paul Brandus

@WestWingReport es más que un usuario de Twitter. Es una publicación con noticias, imágenes, audio y hasta un archivo de documentación. Paul Brandus es el reportero, director, editor, relaciones públicas y asesor de publicidad. 

Brandus representa la extraña mezcla entre un periodista y un hombre de negocios en Wall Street. A sus espaldas tiene premios nacionales de periodismo tras pasar por FOX News, MSNBC, NBC y CNBC. Trata a sus fuentes y contactos con la astucia y determinación de un analista de bolsa. El resultado es un trabajo periodístico que utiliza una red social como soporte para su publicación y con tal rigor que se ha ganado el respeto de una de las élites de Washington: el puñado de periodistas que cubren a diario la Casa Blanca. 

@WestWingReport nació hace dos años. Brandus había oído hablar de Twitter sin llegar a utilizarlo nunca. "Pensé que sería una forma muy fácil de interactuar con lectores y de llegar hasta ellos. Tiene muchas aportaciones positivas, tanto para empresarios como periodistas como el público en general", comenta. Entre sus más de 55.000 seguidores hay desde políticos que trabajan en la capital estadounidense hasta empleados de la Casa Blanca y periodistas locales. También le siguen en el extranjero y triunfa entre empresarios que quieren saber las últimas decisiones del congreso y sus consecuencias para la industria.

Todos tienen algo en común, dice Brandus. Se informan a través de Twitter, apenas tienen tiempo para consumir artículos ni noticias más allá de los 140 caracteres. Habla de política exterior y de diplomacia. Deeconomía, deportes o educación. Durante la última visita de Obama a Londres, Brandus intercalaba detalles sobre el regalo de la Reina de Inglaterra a los Obama con declaraciones del presidente sobre el rescate a la firma Chrysler. Hoy recuerda que justo hace 70 añosel presidente Roosvelt prohibió la venta de gasolina a Japón por temor a un ataque en el Pacífico.

"Mi único objetivo es traer al público a la Casa Blanca y llevar la Casa Blanca hasta ellos. Es muy sencillo. La gente tiende a pensar en este sitio como el centro de poder, pero también es un lugar de trabajo, además de la residencia de una familia. Quiero desmitificarlo, explicar cómo es la vida aquí dentro, quiénes son los personajes del día", dice Brandus.

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Paul Brandus frente a la Casa Blanca

Y lo consigue con una serie de mensajes diarios que dependen exclusivamente del horario del presidente Obama. A las ocho de la mañana Brandus publica la programación del día. Ruedas de prensa, visitas y comparecencias. Después ameniza el café con notas históricas. Qué ocurrió un día como hoy hace 100 años. El parecido entre las elecciones de 2012 y las de 1948. Curiosidades sobre aniversarios. La importancia de un evento que quizás escape a la atención de los medios tradicionales. A mediodía retransmite la rueda de prensa de Jim Carney, portavoz del presidente. El resto del día @WestWingReport es fiel a su título y se convierte en una puerta abierta al Ala Oeste de la Casa Blanca, desvela lo que ocurre en los pasillos y comparte declaraciones que muchas veces es imposible encontrar en otro lugar.

Brandus habla de su trabajo como un veinteañero que hubiera tenido la suerte de cumplir su sueño nada más graduarse en la universidad. Pero él ya ha pasado por diferentes medios de comunicación, ha cambiado de carrera profesional una vez -decidió apostar por Wall Street- y tiene a sus espaldas una corresponsalía en Moscú. Combina el entusiasmo de un periodista novato y la sabiduría del más experto.

Experiencia imprescindible

"No puedes construir esta base sólo con estar en Twitter. Me ha llevado muchos años de experiencia y de trabajo, de viajes, de leer varios periódicos al día, para saber todo esto. Ese conocimiento me dio una base muy sólida para difundir la información que comparto ahora a través de Twitter", dice el periodista.

Sus mensajes amenos, en los que no falta una pizca de humor ni la sobriedad de Washington, delatan a un profesional dispuesto a reinventarse tantas veces como necesite para seguir ejerciendo de periodista.  

"Siempre he pensado que hay que intentar hacer cosas nuevas. He trabajado muchos años en el modelo de negocio antiguo y ahora todas las publicaciones están sufriendo mientras la audiencia está cada vez más diversificada, es necesario que nos adaptemos a las nuevas tecnologías, independientemente de la edad que tengas. Twitter va a ser un medio cada vez más importante en el futuro, hace falta estar ahí".

Brandus tampoco duda de la importancia de implicar a los lectores en su trabajo. Ha establecido una dirección de correo electrónico y una línea telefónica gratuita a la que cualquiera puede llamar y dejar un mensaje. El periodista recoge preguntas para trabajadores de la Casa Blanca. Resulta imposible contestarlas todas, pero Brandus dice hacer todo lo que puede para obtener respuestas en las ruedas de prensa con portavoces o con el presidente. "Lo hago lo mejor que puedo, en realidad es una labor periodística tradicional, pero en una plataforma nueva".

Un nuevo modelo de negocio

Nada más descubrir @WestWingReport surgen tres preguntas. ¿Quién está detrás de la cuenta? ¿Cómo ha conseguido acreditarse como twitero en la Casa Blanca? ¿Cómo financia su trabajo? La primera la hemos contestado. La segunda es fruto de una carambola. Brandus había cubierto anteriormente la información en el Congreso y entrar a formar parte del selecto grupo de periodistas de la Casa Blanca fue mucho más sencillo. La tercera es quizás el aspecto más fascinante del trabajo de Brandus.

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"Creo que estoy inventando un nuevo modelo de negocio sobre la marcha", dice con absoluta seguridad. Puede que tenga razón. Gracias a sus retransmisiones en Twitter ha logrado acuerdos con radios locales de todo el país. Les envía pequeñas crónicas desde Washington. Conecta con televisiones locales a través de Skype. Su mayor influencia está en la página concedida por la emisora de Washington WTOP. Allí tiene su propia sección y su más importante fuente de ingresos: vende todos los anuncios publicados en esa página. "Si logro reproducir este modelo con otras emisoras de radio o televisiones, podré seguir adelante porque yo recibo el cien por cien de lo que gano”.

Otras empresas -desde Jet Blue hasta una marca de caféle pagan por escribir mensajes sobre ellos en Twitter. Pero Brandus es consciente de que los usuarios todavía no están habituados a leer anuncios intercaladaos entre los mensajes que envía cada usuario y prefiere ser prudente.

"Todavía no pongo demasiados mensajes patrocinados, pero si hay anunciantes en televisión, ¿por qué no va a haberlos en Twitter?Tengo una audiencia bastante grande y cierta autoridad en la plataforma que utilizo, ¿por qué no van a querer anunciarse?" comenta.

Brandus ha hecho el camino inverso de los periodistas tradicionales que aprovechan ahora las redes sociales como una plataforma donde encontrar información y difundir sus noticias. Brandus empezó por Twitter y sólo ahora piensa en construir una página web desde donde canalizar toda su producción.

"No creo que [tener una págian web] sea tan importante como cuando no había Twitter ni Facebook, no es vital", afirma. "El modelo de financiación está cambiando para todos, yo sólo empiezo ahora consciente de todas esas modificaciones para adaptarme mejor".

Brandus no compite con nadie. Ha decidido el tipo de trabajo que quiere realizar, dónde establece los límites y cómo debe adaptarse a los cambios que imponga el momento. Para el año que viene 'a lo mejor' necesita algún ayudante. Las elecciones multiplicarán su trabajo. Aterrizó en Washington al regresar de Wall Street y, según dice, sólo se planteó qué trabajo le haría más ilusión. "Por supuesto fue éste, cubrir la Casa Blanca".

http://blogs.elpais.com/periodismo-con-futuro/2011/07/el-periodista-que-cobra-por-tuitear.html

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